Tobillo y pie

Tendinitis de Aquiles

También llamada: tendinitis aquilea, dolor en el tendón de Aquiles, tendón de Aquiles inflamado, dolor detrás del talón. Nombre clínico: Tendinopatía del Aquiles (de la porción media o de la inserción).

Un brote reactivo del Aquiles puede calmarse en pocas semanas; una tendinitis establecida suele tardar de tres a seis meses con carga progresiva de pantorrilla. Un tronido repentino con debilidad es una posible rotura y se valora el mismo día.

Qué es en realidad

El Aquiles es el tendón más grande y fuerte del cuerpo, el cable que transmite todo lo que produce la pantorrilla a cada paso, brinco y sprint. La tendinitis de Aquiles, hoy llamada con más precisión tendinopatía, es lo que ocurre cuando la carga que pasa por ese cable supera su capacidad actual: el tendón se vuelve doloroso, a menudo algo engrosado, y de forma característica está rígido en los primeros minutos de cada mañana.

La historia casi siempre gira en torno a un cambio: más kilómetros, más cuestas, un giro a la velocidad, tenis nuevos más planos o el regreso tras una pausa. La ubicación conviene notarla, porque el dolor unos centímetros por encima del talón (porción media) y el dolor justo en el hueso (de la inserción) responden a rehabilitaciones algo distintas. Lo que ambos comparten es el tratamiento a contracorriente: los tendones no se recuperan reposando hasta la comodidad, sino cargándolos a propósito, de forma progresiva, durante meses. El trabajo lento y pesado de pantorrilla es la medicina; el reposo por sí solo deja un tendón más débil con el mismo problema.

Dos plazos merecen respeto. Atrapado a tiempo, un brote reactivo puede calmarse en semanas. La tendinopatía establecida corre por tiempo de tendón: de tres a seis meses es lo normal, con la rigidez matutina como marcador honesto. Y un momento lo cambia todo: un tronido repentino con debilidad inmediata al impulsarte no es una tendinitis, sino una posible rotura, y eso es una valoración el mismo día, no un esperar a ver.

¿Qué tan grave es?

Los problemas del Aquiles se describen por conducta y ubicación, no por grados. La forma reactiva es un tendón sobrecargado hace poco: adolorido y a menudo algo engrosado tras un salto de entrenamiento, se calma relativamente rápido si se maneja la carga. La persistente lleva meses molestando: rigidez matutina, dolor al empezar a correr que se calienta y luego regresa. La ubicación importa: el dolor en la porción media (unos centímetros por encima del talón) responde bien a la rehabilitación clásica de carga, mientras que el dolor de la inserción (justo en el hueso del talón) exige adaptar el programa. La única urgencia es distinta: un tronido repentino con debilidad inmediata es una posible rotura, no una tendinitis, y se valora el mismo día.

¿Cuánto tarda en sanar?

La recuperación avanza por fases. Este es el patrón habitual. En tu caso puede ir más rápido o más lento, y las cifras de abajo son rangos generales, no un pronóstico para tu lesión concreta.

Semana 0 a 2
Calmar la carga. Bajar el salto de entrenamiento que lo desató, reducir cuestas y velocidad, y dejar que el dolor guíe el volumen. El reposo total suele salir mal con los tendones, que pierden capacidad rápido. Una pequeña alza de talón en el zapato puede aliviar los síntomas, sobre todo en el dolor de la inserción.
Semana 2 a 8
Cargar el tendón a propósito. El centro del tratamiento es la carga progresiva de pantorrilla: elevaciones de talón que suben de dos piernas a una sola, lentas y con peso, más o menos día por medio. Un dolor leve durante el ejercicio, hasta cerca de 3 sobre 10, que se calma para la mañana siguiente, suele ser aceptable.
Semana 6 a 12
Reconstruir la carrera. Reintroducir la carrera suave mientras sigue el trabajo de fuerza, antes de cuestas y velocidad. La rigidez matutina es el barómetro honesto: si baja semana a semana, el plan funciona.
Del mes 3 al 6
El juego largo. Los tendones se remodelan despacio, y la resolución completa de los síntomas suele tardar de tres a seis meses aun cuando todo va bien. Mantén la carga de pantorrilla mucho después de que se sienta bien. Un tendón que no cambia tras tres meses de rehabilitación de carga bien hecha merece una nueva valoración.

Cuándo conviene que lo revisen

La mayoría de los casos mejoran con tiempo y carga sensata. Que lo valore un profesional si te ocurre alguno de estos puntos, pueden indicar algo que necesita atención:

  • Un tronido o chasquido repentino, o la sensación de una patada en la parte de atrás del tobillo, con debilidad inmediata al impulsarte (posible rotura, valoración el mismo día)
  • No poder ponerte de puntas sobre la pierna afectada
  • Un hueco palpable en el tendón
  • Una zona del tendón caliente, roja e hinchada, o fiebre
  • Dolor con adormecimiento u hormigueo, o síntomas que no mejoran tras tres meses de rehabilitación de carga real

Esto es una lista de señales de alarma, no un diagnóstico. Si te preocupa o el dolor es fuerte, acude a un médico, a fisioterapia o a urgencias.

Qué registrar mientras te recuperas

La rehabilitación del tendón corre por meses, y el ruido del día a día esconde la tendencia. La rigidez matutina, medida a diario, es la medida más honesta que da un Aquiles, y es la tendencia por la que un profesional preguntará primero.

  • Rigidez matutina, de 0 a 10, en los primeros minutos fuera de la cama (la medida clave del Aquiles)
  • Dolor durante y después de correr, y a la mañana siguiente
  • Sesiones de carga de pantorrilla hechas: series y el peso o nivel de dificultad
  • Volumen de carrera, superficie y si hubo cuestas o velocidad
  • Cualquier hinchazón o engrosamiento que puedas palpar, y dónde queda el punto sensible, en la porción media o en el hueso del talón

Esto es justo lo que hace InjuryLog.

Registra todo esto en segundos, observa la tendencia día a día y guarda cada estudio y cada recibo ligados a esta misma lesión. Gratis en iOS, Android muy pronto.

Consigue InjuryLog gratis

Qué contarle a tu fisioterapeuta

La valoración gira en torno a ubicación, duración e historia de carga. Lleva los números: cuánto llevas, qué tan rígido amaneces y qué entrenamiento vino antes.

  • Dónde duele exactamente: en la porción media o justo en el hueso del talón (esto cambia el plan de ejercicios)
  • Cuánto tiempo llevas y qué cambio de entrenamiento vino justo antes de que empezara
  • El patrón de rigidez matutina y si va a mejor o a peor
  • Qué trabajo de carga ya hiciste, con honestidad, incluidas series y pesos
  • El calzado, la altura del talón y tus superficies de carrera, más tu evento o temporada objetivo

Llega con el panorama completo.

InjuryLog convierte tus registros diarios en un resumen de una página que tu fisioterapeuta sí puede leer, para que la primera cita empiece con datos y no con conjeturas.

Descárgala en el App Store

Las preguntas que la gente hace de verdad

¿Cuánto tarda en sanar la tendinitis de Aquiles?

Un tendón irritado hace poco, si se atiende pronto, puede calmarse en pocas semanas al quitar el pico de carga. Una tendinopatía establecida, que lleva meses molestando, es un proyecto más largo: la mejoría clara suele empezar en seis a doce semanas de rehabilitación de carga adecuada, pero la resolución completa tarda de forma habitual de tres a seis meses, porque el tendón se remodela despacio. El error que más alarga el proceso es reposar por completo hasta que no duele y luego volver al entrenamiento pleno; los tendones pierden capacidad con el reposo.

¿Qué hacer con el dolor en el tendón de Aquiles?

Primero ajustar la carga en vez de parar del todo: baja el pico de entrenamiento, reduce cuestas y velocidad, y luego carga el tendón a propósito. Lo más eficaz es la carga progresiva de pantorrilla, lenta y con peso creciente, más o menos día por medio, durante semanas. Una pequeña alza de talón en el zapato puede aliviar los síntomas. Un dolor leve durante el ejercicio es aceptable si se calma para la mañana siguiente y la rigidez matutina no aumenta. El estiramiento pasivo y los masajes se sienten productivos, pero no construyen la capacidad que al tendón le falta.

¿Puedo correr con tendinitis de Aquiles?

A menudo sí, en dosis manejada, y suele ser mejor que parar del todo. La regla usada en la rehabilitación de tendón: un dolor de hasta cerca de 3 sobre 10 durante la actividad es aceptable si se calma para la mañana siguiente y la rigidez matutina no empeora semana a semana. Corta primero cuestas, velocidad y días largos. Si el dolor sube durante la carrera, se prolonga al día siguiente o la rigidez matutina crece, la dosis es demasiado alta: baja un escalón en vez de forzar.

¿Por qué mi tendón de Aquiles está rígido por la mañana?

La rigidez matutina es el síntoma característico de la tendinopatía del Aquiles. Durante la noche el tendón queda acortado y sin carga, y el tejido irritado se pone rígido; los primeros pasos lo cargan en frío, de ahí la cojera que se calienta. También es tu mejor marcador de progreso: conforme se reconstruye la capacidad del tendón, la rigidez matutina cede antes y baja de intensidad. Anotada a diario, dice más sobre si la rehabilitación funciona que una sola carrera dolorosa.

¿Cómo sé si el tendón de Aquiles está roto en vez de inflamado?

Una rotura se anuncia: un tronido repentino o la sensación de una patada en la parte de atrás del tobillo, a menudo audible, seguido de debilidad inmediata al impulsarte y dificultad para ponerte de puntas sobre esa pierna. Algunas personas todavía pueden caminar con el pie plano, lo que engaña y lleva a esperar. La tendinitis, en cambio, se instala poco a poco y nunca tiene ese momento. Cualquier historia de tronido repentino merece valoración el mismo día, porque el manejo temprano de una rotura cambia mucho el resultado.

Cómo se elaboró este artículo
Escrito y editado por el equipo de InjuryLog
Cada afirmación médica aquí está referenciada a las fuentes que se listan abajo (AAOS OrthoInfo, NHS). Es información general educativa, no consejo médico, y no ha sido revisada individualmente por un profesional. Última actualización 2026-09-14.

Fuentes

  1. Achilles Tendinitis — AAOS OrthoInfo
  2. Achilles tendinopathy — NHS

Solo información educativa sobre la recuperación. No es un diagnóstico ni sustituye la atención profesional. Los rangos de recuperación son cifras típicas de las fuentes anteriores, no una predicción para tu lesión.

Lesiones relacionadas